Si estás pensando en alquilar un nuevo hogar, es más que factible que necesites de un contrato de arrendamiento para que el alquiler tenga valor autorizado. Así, en este completo manual te contamos qué es un contrato de arrendamiento, los tipos y cómo hacer uno.

¿Qué es un contrato de arrendamiento?

El contrato de arrendamiento se especifica como el documento legal en el que el propietario de un bien cede el goce y beneficio del mismo a otra persona durante un periodo de tiempo fijado a cambio de un coste.

Este contrato de arrendamiento puede ser oral o escrito. El primero es legal dentro de los términos expuestos en el artículo 37 de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), pero los expertos y abogados aconsejan normalizarlo por la segunda vía expuesta para mayor seguridad jurídica tanto para el arrendador como para el arrendatario.

Partes del contrato de arrendamiento

Las figuras del contrato de arrendamiento que son principalmente para el cese del bien, en este caso el alquiler de una casa, son las siguientes:

  • El arrendador: Es la persona que cede el piso a cambio de una renta. Necesariamente no tiene que ser el propietario de la vivienda, puede gozar del usufructo, pero sí que tiene unas obligaciones estipuladas en el código civil como el correcto mantenimiento de las instalaciones del hogar o hacerse cargo de las reparaciones. En el caso por ejemplo de los abastecimientos generales de luz y gas, puede dictaminar si quiere gestionar un cambio de titularidad de los suministros o no.
  • El arrendatario: es al que se le cesa ese bien, en este caso el domicilio, a cambio de un coste a desembolsar mensualmente, generalmente. El código civil también establece que el arrendatario debe dejar el inmueble en perfecto estado y cumplir con las condiciones suscritas.

Modelos de contratos de arrendamiento

En la actualidad existen distintos tipos de contratos de arrendamiento en cometido del periodo y utilización que se vaya a hacer de esa vivienda:

            Contrato de arrendamiento para domicilio habitual

Esta clase de contrato es el más adecuado si lo que buscas es persistir en la vivienda arrendada durante un largo periodo de tiempo.

Conforme a la reforma de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) de marzo de 2019, el inquilino tiene la viabilidad de prolongarlo hasta los cinco años, alcanzando a los siete si se confiere de una persona jurídica (empresa).

El contrato se ampliará por medio de plazos anuales durante un máximo de tres años. Si a lo largo de ese tiempo como arrendatario deseas no renovar el contrato, tendrás que notificarlo con un mes de antelación al arrendador.

            Contrato de arrendamiento de temporada

Es otro de los más conocidos, sobre todo si decides alquilar una segunda vivienda para transcurrir el periodo vacacional o en el caso de que seas estudiante y requieres un piso en el tiempo que dura el curso.

En este caso, el plazo máximo de duración del contrato no puede exceder de los 11 meses, aunque existe oportunidad de prórroga.

¿Cómo hacer un contrato de arrendamiento?

Por normal general, el contrato de arrendamiento suele llevarse a cabo por una gestoría o un abogado especialista en la materia, pero estos son los aspectos básicos que debe englobar:

1- Reunión de las partes: se precisa el DNI, estado civil, correo electrónico y número de teléfono tanto del arrendador como del arrendatario.

2- Participación de ambas partes

3- Muestra de la casa a arrendar: Nombre del arrendador, metros cuadrados del domicilio, lugar donde se efectuó la inscripción en el Registro de la Propiedad y número catastral. Del mismo modo, tendrá que quedar demostrado que el arrendatario aprueba las cláusulas del arrendador.

4- Cláusulas del contrato.

5- Firma del arrendador y del arrendatario.

¿Los suministros básicos corren a razón del arrendador o del arrendatario?

Según la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), el arrendador tiene total autonomía para decidir si es él quien se hace cargo de los abastecimientos de agua, electricidad y gas o, si bien, encomendarlos al nombre del inquilino.

La modificación de titular de energía y gas básicamente puede traer rentabilidad a ambas partes. El arrendador se deshace de ese compromiso mientras que el arrendatario puede optar por la potencia contratada o llevar a cabo procedimientos como llamar a la distribuidora para que lleve a cabo la lectura del contador de luz.

Pero para que todo sea más fácil, en RE/MAX EXPERTS estamos para ayudaros, nosotros os hacemos el contrato de alquiler y el cambio de suministros y además trabajamos con seguro de impagos de renta para que la tranquilidad sea total.

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